Apuntes para el estudio


1. El estudio de los clichés del molde
2. Las variedades y defectos
3. La influencia del "desgaste de los clichés"
4. Causas posibles
5. ¿Y ahora?



1. El estudio de los clichés del molde

Una de las etapas más importantes en el estudio de un sello es la posición que ocupaba cada cliché en el molde y sus características.

Consiste en determinar qué características únicas presentan los ejemplares correspondientes a cada posición del cliché en el molde. Para lograrlo es necesario disponer de hojas completas para su estudio o, en su defecto, muchas tiras y bloques para "tirar del hilo" y poder así reconstruir el puzzle.

Desgraciadamente en la actualidad no existe suficiente material en el mercado para abordar el estudio de cómo eran las hojas originales completas, aunque algún eminente filatelista tiene estudios particulares muy avanzados. No obstante, Aunque ignoremos la posición que cada sello ocupaba en la hoja, podemos tratar de localizar sellos con alguna característica propia.

Estamos tratando del sello más utilizado para el franqueo de la correspondencia en 1851. Durante su vigencia (un año) se vendieron cerca de nueve millones de ejemplares (8.785.483 según fuentes), lo que supone aproximadamente unos 52.000 pliegos impresos. Durante una utilización tan extendida, los clichés podían sufrir traumatismos que a veces se solventaban mediante un simple retoque o arreglo.

Este el caso de la variedad más popular, la conocida como "S rota" y catalogada por Tort con el nº 39 (ver referencias 15 y 106). A partir de la fecha del retoque, la distribución de los clichés en el molde cambia, por lo que los ejemplares sobre carta fechada nos pueden aproximar al período en que se produjo el deterioro.

Si la tirada era muy grande, los clichés podían finalmente tener un aspecto borroso y sin definición (roturas y desgaste que provocaban el empastelamiento de los trazos). En tal caso, se procedía a la composición de un nuevo molde a partir de los clisés del anterior. Estos eran limpiados concienzudamente, se calzaban de nuevo y se sustituían los defectuosos por otros nuevos.

Aparece así la "segunda forma o molde" en que los clichés pueden ocupar un lugar distinto al que ocupaban anteriormente. En el argot filatélico, a este proceso se llama "migración de clichés".

Por todo ello, sólo podemos limitarnos a recoger cuanto ejemplar presente alguna anomalía que pudiera resultar de interés futuro, con independencia de si ésta es característica exclusiva de una posición concreta en el molde o de si se trata simplemente de una anomalía generada en la impresión de alguna hoja.

Es de esperar que la acumulación y difusión de variedades pueda servir para resolver algún día el aspecto que tenia la hoja completa del soso. Este es uno de los objetivos de esta web, y me sentiré honrado que resulte de utilidad en algún estudio.


2. Las variedades y defectos

Cuando se tocan muchos ejemplares del soso, rápidamente asaltan algunas dudas: ¿hasta qué punto una diferencia es una variedad? ¿cómo clasificarlas? Ahondando en el matiz diferencia-variedad, si éstas no se deben a clichés distintos en el molde, ¿qué pudo haberlas causado?

No podemos olvidar la tecnología de impresión de la época: no existían entonces los medios de apoyo con que cuentan actualmente las Artes Gráficas (fotografía, escáner y la química). En aquel entonces todo se reducía a un molde con tipos (cabecera de hoja) y clichés. Se entintaba el relieve, transfiriendo así esa tinta al papel por mero contacto físico a presión. Todo el proceso era, por supuesto, artesanal y manual.

Un mínimo de rigor en el método de estudio sugiere que, para establecer una característica concreta, hacen falta por lo menos 2-3 ejemplares que la presenten de forma idéntica. Ciertamente una gran rotura del marco de un ejemplar nos llamará la atención, pero no deberíamos considerarla como defecto o variedad hasta contrastarla debidamente con otros ejemplares.

En lo que respecta a la clasificación, he seguido el modelo del Dr. Tort, que considero particularmente acertado para este sello:

Roturas Interrupción de una línea en algún elemento de la imagen o ausencia de entintado con bordes nítidos.
Manchas Pequeños puntos de color (negro en este sello) sobre fondo de papel, o puntos blancos (sin entintar) en zonas de fondo negro.
Defectos Grandes zonas entintadas en exceso o defecto, nubes de puntos, aureolas blancas o de color, etc...

Las Roturas y Defectos, son consecuencia de alguna incidencia sobre el cliché, golpes o presencia de cuerpos extraños en el papel durante su impresión. Las Manchas, en cambio, tienen su origen mayormente durante el proceso de impresión y apilamiento de los pliegos y son debidas a diferentes causas.


3. La influencia del "desgaste de los clichés"

Como se observa en la sección Estudio, conviven ejemplares de nítida diferencia, que corresponden claramente a características del cliché, con otros cuyas ligerísimas diferencias hacen dudar.

Este hecho resulta particularmente acusado en las líneas de la imagen muy finas, como en el óvalo, las líneas del pelo, las perlas de la diadema o las líneas del serif de algunas letras. ¿Hasta qué punto una rotura en una de esas líneas proviene de diferencias en el cliché?

Frecuentemente se oyen críticas al estudio del Dr. Tort, y existe una cierta tendencia a considerar el "desgaste de plancha" o "desgaste de clichés" como la causa de todo aquello desconocido o ignorado. Hay que tener presente que, si bien el desgaste de clichés puede provocar la desaparición de las líneas finas, también tiende a hacerlas más gruesas, así como las de otras zonas de impresión, pudiendo incluso llegar a empastarlas.

Los ejemplares impresos con clichés desgastados presentan un aspecto claramente desmejorado: no muestran una rotura aislada, sino que la práctica totalidad de las líneas finas (pelo, letras, perlas) se encuentran interrumpidas en uno u otro lugar (ver referencia 98). Salvo presencia de alguna variedad mayor, resulta poco útil buscar en esas roturas alguna característica diferencial.


4. Causas posibles de las variedades

Atendiendo a la tecnología de la época, las diferencias en la composición de la tinta, limpieza y pureza de la misma, limpieza del molde, un mayor o menor entintado del molde, etc... podían dar lugar a pequeñas diferencias que, llevados de un entusiasmo excesivo, podemos pretender catalogar como "variedades".

Dejando aparte las debidas a diferencias de cliché, veamos cuáles pueden ser las causas de esas otras variedades. En mi opinión, existen rasgos comunes a algunas de ellas, que pueden haber sido generados por causas técnicas:
Estado de la tinta La presencia de impurezas en la tinta es la causa más frecuente de los fallos no constantes. Aunque se hubiera entintado correctamente toda la superficie del cliché, la presencia de grumos, motas y partículas puede provocar la aparición de manchas y otras anomalías (ver referencias 19, 27, 49 y 66).
Fallos de presión Responsables de algunos defectos en algunas zonas, como la falta de definición en el óvalo superior (ver referencias 112, 120 y 124). También puede ser causa de aparentes puntos blancos y roturas de líneas (ver referencias 48, 66 y 68).
Presencia de objetos extraños interpuestos Basta con que un pequeño objeto (por ejemplo un trozo de papel) se interponga entre los clichés y el pliego a imprimir, para que el área que ocupaba no quedara impresa. Si el objeto quedaba adherido al cliché y se entintaba de nuevo, producía el efecto referenciado (ver referencias 20, 47 y 49, 57 y 105, 111 y 131).
Desgaste Genera adelgazamientos progresivos en las líneas finas de color, y regruesamientos en otras zonas. Finalmente llega a provocar roturas de líneas finas (Ref. 98).
Capítulo aparte es la presencia en numerosos clisés de un deterioro en la "I" del "SEIS" en su parte superior que podría ser un defecto de origen de los clichés (ver referencias 14, 37, 47, 60, 79, 80, 98, 103 y 106).
Golpes o presión excesiva sobre el cliché Causa del abombamiento de alguna línea del marco o bien su descuadre (ver referencias 25, 142 y 165).


5. ¿Y ahora?

Del mismo modo que no hay colección completa, tampoco puede hablarse de estudios completos: queda mucha más tinta en el tintero que la gastada en esta aproximación al soso. Hacer un "estudio definitivo" no ha sido nunca el objetivo de estas páginas. Simplemente se ha pretendido poner unas piedras más en este camino, en la esperanza de que pueda ser útil a otras personas.

Seguidamente relaciono los que considero podrían/deberían ser los pasos siguientes en el estudio: